Las fuerzas tuareg reportan la baja de decenas de militares y mercenarios rusos tras una ofensiva en el norte de Malí
Los rebeldes tuareg del norte de Malí han anunciado la muerte de decenas de soldados del ejército regular maliense y de efectivos pertenecientes a grupos mercenarios rusos tras una emboscada a gran escala. El combate, que se prolongó durante varios días en una zona desértica cercana a la frontera con Argelia, representa uno de los golpes más duros recibidos por la alianza militar gubernamental en los últimos meses. Las fuerzas separatistas afirmaron haber destruido un convoy militar completo y capturado equipamiento bélico pesado, consolidando su control temporal sobre el territorio en disputa.
El enfrentamiento subraya la persistente volatilidad en la región del Sahel, donde la junta militar en el poder ha recurrido de forma sistemática al apoyo logístico e instructores rusos para intentar sofocar las insurrecciones armadas. Los portavoces de las agrupaciones rebeldes destacaron que la operación demuestra la vulnerabilidad de las fuerzas aliadas frente a las tácticas de guerra de guerrillas en el desierto. De confirmarse la magnitud de las bajas por fuentes independientes, este revés estratégico podría forzar una reevaluación del despliegue militar extranjero en Malí, en un momento en que el Gobierno central busca proyectar estabilidad y control absoluto sobre sus fronteras


