Rusia admite escasez de combustible tras intensos ataques ucranianos
El presidente ruso, Vladimir Putin, reconoció este fin de semana la existencia de una creciente falta de suministro de combustible en Rusia, atribuyendo la crisis directamente a la reciente oleada de ataques de largo alcance ejecutados por Ucrania contra la infraestructura energética rusa.
El impacto de la estrategia ucraniana
Durante el Día de la Constitución de Ucrania (28 de junio de 2026), las fuerzas de Kiev intensificaron su campaña de ataques con drones y misiles, logrando impactos significativos que han debilitado la capacidad de refinado del país:
-
Refinerías clave bajo fuego: Los ataques nocturnos alcanzaron instalaciones vitales en las regiones de Krasnodar (refinería Sloviansky) y Yaroslavl, esta última con una capacidad de producción estimada en 15 millones de toneladas anuales de productos energéticos.
-
Golpes a la logística: Además de las refinerías, Ucrania atacó la estación de bombeo de Vtorovo (Vladimir), un nodo logístico esencial para el suministro de combustible a Moscú y la exportación.
-
Objetivos militares: También se reportó el impacto con misiles Flamingo contra el complejo industrial Titan-Barikady en Volgogrado, donde Rusia fabrica sistemas de artillería y componentes para lanzaderas de misiles.
Medidas de emergencia en Moscú
Ante la aparición de colas en gasolineras y la disponibilidad intermitente de ciertos tipos de combustible, el gobierno de Putin ha puesto en marcha un gabinete de crisis que opera las 24 horas:
-
Prohibición de exportaciones: Se está estudiando la posibilidad de implementar una prohibición total a la exportación de diésel para priorizar el mercado interno y el suministro al sector agrícola, vital para la cosecha de verano.
-
Operaciones al límite: El mandatario ruso confirmó que las refinerías operativas están funcionando a su máxima capacidad, tras reducir los períodos de mantenimiento programados y utilizar las reservas estratégicas para estabilizar los precios.
-
Refuerzo logístico: Se ha ordenado un aumento en los envíos de combustible por vía terrestre y marítima para garantizar el abastecimiento en áreas estratégicas, incluyendo Crimea.
La visión de Kiev
Para el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, estos ataques son una parte esencial de su estrategia defensiva. Zelensky ha defendido que cada golpe contra la infraestructura rusa reduce los recursos que alimentan la "máquina de guerra" del Kremlin, buscando incrementar el coste del conflicto más allá de las líneas del frente.
Rusia, por su parte, mantiene que, pese a los problemas, la situación "no es crítica" y que las reparaciones en las plantas dañadas están avanzando con rapidez. Sin embargo, la persistencia de estos ataques de largo alcance sigue siendo un factor de desestabilización significativo para la economía rusa y su capacidad logística militar.


